Fidel Ernesto Vásquez I.

23.ene.2011 / 03:41 pm

 

El presidente venezolano, Hugo Chávez, pidió a la junta directiva de la Asamblea Nacional (AN) coordinar la continuación de las investigaciones en torno a los asesinatos y desapariciones ocurridas entre 1958 y 1998, durante los 40 años en que gobernaron los partidos Acción Democrática (AD) y Copei.

En especial, refirió el caso de Fabricio Ojeda, un dirigente de izquierda que acompañó a AD y Copei en la sublevación cívico militar que derrocó la dictadura de Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958 y luego fue asesinado por su desacuerdo con el rumbo que tomaron los gobiernos posteriores.

“Estoy a la orden para adelantar en profundidad esas investigaciones y determinar responsabilidades, tomando en cuenta que son delitos contra la vida y nunca prescriben”, dijo el Jefe de Estado rodeado por las hijas y nietos del líder asesinado por la derecha venezolana.

También propuso a los nietos de Ojeda formar un gran movimiento juvenil a nivel nacional con el nombre del mártir revolucionario y con sus ideales.

Tras los hechos del 23 de enero de 1958, los partidos AD y Copei pactaron la repartición del poder mediante el recordado Pacto de Punto Fijo, rubricado nueve meses después en una quinta de Caracas que se llamaba así, Punto Fijo.

Posteriormente, esos partidos se alternaron en la Presidencia de Venezuela y en los demás poderes públicos, mientras paralelamente mantuvieron a raya las otras tendencias políticas con asesinatos, torturas y desapariciones forzadas de sus miembros.

El período en cuestión se conoce como IV República, los 40 años de bipartidismo o de puntofijismo.