Fidel Ernesto Vásquez I.

23.ene.2011 / 04:34 pm

 

En un acto público, organizado por el Gobierno Bolivariano, descendientes del periodista y guerrillero Fabricio Ojeda, expusieron que su lucha y constancia ayudó a que en Venezuela se estableciera una democracia plena y representativa, luego de que encabeza la lucha contra la dictadura perezjimenista que fue derrocada el 23 de enero de 1958.

Darío Vivas, diputado ante la Asamblea Nacional (AN) por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), aprovechó la conmemoración del 23 de enero para recordar a una de las figuras claves hacia la transición democrática en Venezuela.

Entretanto, los nietos de Ojeda recordaron a quien fuera asesinado en los calabozos del Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (Sifa) el 21 de junio de 1966, en virtud de que el entonces presidente Raúl Leoni y los adecos temían su
liderazgo político.

Además, el descendiente del ex guerrillero venezolano dijo que éste fue excluido de la vida política por los partidos que suscribieron el Pacto de Punto Fijo, Acción Democrática (AD), Copei y Unión Republicana Democrática (URD). Por tal razón, no tuvo otro remedio que irse al campo y luchar a su manera por el desarrollo del país.

En el acto de masas de este domingo en Miraflores, José Luis Alcalá Ojeda dio lectura a la carta de renuncia de Fabricio Ojeda al Congreso Nacional, del 30 de junio de 1962.

Ojeda inspiró su decisión en el entierro de un compañero de lucha y después de superar el duelo asumió cambiar la comodidad de la vida social por la vida en el campo, ya que, según su visión, era el camino adecuado para asegurar la libertad de Venezuela.

En la epístola que dirigió al presidente del Congreso y demás miembros de la Cámara de Diputados de entonces, reiteró que la omisión de las garantías constitucionales fue crucial par asumir que el rumbo político que adoptó el país no fue el apropiado

El guerrillero de la década de los 60 fue contundente al exponer que no justificaba como en un país, donde se producían más de tres millones de barriles de petróleo y se exportaban toneladas de hierro, millones de venezolanos vivieran en pésimas condiciones, había familias pobres y miles de obreros desempleados.

“Si muero no importa. Ya vendrán otros detrás de mí que recogerán el fusil y seguirán la lucha. Así que viva la patria y la revolución”, expresó.

Ojeda laboró en los periódicos La Calle, El Heraldo y El Nacional, representando a la Unión Republicana Democrática, alcanzó gran protagonismo en 1958 como presidente de la Junta Patriótica, singular movimiento integrador nacional por encima de intereses particulares e ideológicos que logró terminar política y militarmente con la dictadura que Marcos Pérez Jiménez.

Eso supuso su derrocamiento por parte de las Fuerzas Armadas y su huida en el avión Vaca Sagrada hacia la República Dominicana el 23 de enero de 1958.

Fabricio Ojeda realizó entonces la primera alocución pública tras producirse el vacío de poder, llamando a la tranquilidad patriótica.

Incorporado al Frente de Liberación Nacional (FNL), que también presidió, impulsó en Venezuela la lucha guerrillera contra un gobierno, el de Acción Democrática y Copei, que demostró no sólo su entrega al imperialismo, sino también su talante autoritario y represor.

Con centenares de luchadores revolucionarios asesinados y miles en las cárceles sobre Fabricio Ojeda se inició una tenaz persecución policial.

El 20 de junio de 1966 es detenido y llevado a un calabozo del Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas, célebre en aquellos años como antro de torturas. Al día siguiente, el 21 de junio, sus captores anuncian que Ojeda se había ahorcado. Toda Venezuela supo que fue asesinado.