Fidel Ernesto Vásquez I.

23.ene.2011 / 03:25 pm

 

El presidente de la República, Hugo Chávez, exhortó a todos los venezolanos a consultar los detalles del Pacto de Punto Fijo para entender que los firmantes de ese acuerdo son los mismos que ahora están la llamada mesa de la unidad.

“Hay que recordarlo. El denominado Pacto de Punto Fijo fue una traición al 23 de enero de 1958, a los mártires de la dictadura de Pérez Jiménez, y comenzó la historia de otra dictadura, la bipartidista, Rómulo Gallegos por Acción Democrática (AD), Rafael Caldera por Copei, los ricos de Fedecámaras, los militares de derecha, para repartirse la torta. Fue una traición a la voluntad y el sacrificio del pueblo y eso todos debemos saberlo”, dijo.

Los partidos citados por Chávez y otros que nacieron de ellos conforman la llamada mesa de la unidad, una coalición que adversa a Chávez y a su modelo de democracia participativa y protagónica, es decir, aquella en la que las personas pueden participar directamente en la gestión pública, más allá del simple hecho de votar (democracia representativa).

Mediante preguntas hechas a la multitud presente este domingo en la avenida Urdaneta de Caracas, el Mandatario Nacional recordó que este pacto fue firmado el 31 de octubre de 1958, nueve meses después de que un movimiento cívico militar provocara la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero del mismo año.

“Se llama Pacto de Punto Fijo, porque se firmó en una quinta que era del doctor Rafael Caldera y se llamaba así, Punto Fijo”, prosiguió Chávez.

También rememoró que este hecho histórico fue precedido por el Pacto de Nueva York, firmado por los mismos protagonistas en la ciudad estadounidense poco antes del 23 de enero de 1958, con la participación de factores norteamericanos que les apoyaban.

“Allí comenzó a instalarse la dictadura que vino después, a la que ellos llamaron democracia, con todo y los muertos, desaparecidos y torturados que provocaron”, manifestó antes de conminar a todo el país a consultar la historia para formarse una visión política con argumentos.

“El que no sepa historia es escuálido”, acotó a manera de chiste.