Fidel Ernesto Vásquez I.

15.ene.2011 / 02:08 pm

El presidente de la República, Hugo Chávez, exhortó a los parlamentarios de la Asamblea Nacional a “sembrar la semilla del diálogo, del debate de altura y la concordia nacional”, durante la presentación de la Memoria y Cuenta de 2010, acto realizado este sábado en la sede del Parlamento venezolano.

“Les ruego, está en las manos de ustedes una gran responsabilidad de sembrar aquí como los agricultores: Aren esta asamblea y siembren la semilla del diálogo”, expresó el Jefe de Estado.

Dijo que hay un empeño planificado y direccionado, desde centros de mucho poder internacional e interno, para evitar ese diálogo y procurar la desestabilización del país.

“Esa campaña continúa. Están empeñados en que ustedes crean que yo soy un demonio con el que no se puede hablar, y que nosotros creamos que ustedes son otros demonios con los que no se puede hablar”.

“Echemos los demonios y que viva lo humano, que viva el debate y las ideas”, llamó Chávez ante una Asamblea conformada por 98 diputados del Bloque Socialista y 67 de la derecha.

Refiriéndose a este último grupo dijo: “Me da gusto verlos aquí, darles la bienvenida, pido respeto a todos. En verdad diría os ruego de mi corazón no perdamos esta oportunidad”.

De igual modo, el mandatario nacional hizo un recorrido por sus relaciones y diálogos con sectores de la derecha en tiempos anteriores, y la campaña demonizadora luego de haber intentado acercamientos con la Casa Blanca y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Diputados de la oposición, somos humanos, qué bueno encontrarse entre humanos”, dijo Chávez luego de repasar conversaciones que tuvo con personajes como el ex-gobernador del Zulia y actual prófugo de la justicia Manuel Rosales; y otros políticos de derecha como Andrés Velázquez, e incluso con la madre de la diputada derechista Maria Corina Machado.

“Me parece maravillosa la ocasión de vuestro regreso, algunos son nuevos, algunos son ya fraguados, como Velázquez. Yo lo conocí antes del 4 de febrero, hablábamos y discutíamos, es un ser humano, claro hay diferencias. William Ojeda, recuerdo que cuando yo estaba preso, él escribió un libro: Cuánto vale un juez y lo metieron preso, cuando aquí metían preso por escribir un libro”, recordó.