Fidel Ernesto Vásquez I

22.dic.2012 / 08:22 pm

La noche de este sábado fue juramentado, por la Junta Regional Electoral, Wilmar Castro Soteldo como gobernador reelecto del estado Portuguesa, luego del triunfo obtenido en las elecciones regionales del pasado domingo 16 de diciembre, en las que ganó con el 53,76% de los votos.

En un reflexivo discurso, Castro agradeció al pueblo portugueseño por la oportunidad que nuevamente le brindan al elegirlo su gobernador y asumió el compromiso de gobernar “obedeciéndoles, siguiéndoles” y teniendo “como luz y faro a Hugo Chávez, el chavismo y a Cristo nuestro redentor”.

Reconoció que el pueblo le ha enseñado la lealtad y el compromiso con un proyecto y un líder, el combatir las intrigas con el amor, el trabajo mancomunado, la enorme carga espiritual que lleva consigo, demostrada en las oraciones por la sanación del presidente Chávez.

Dijo también que, “Chávez nos ha enseñado a creer, a tener más fe, y el pueblo que es Chávez nos enseña cada día a tener más fe, fortaleza, energía, compromiso y mística. Ese Chávez individual dejó de existir y se convirtió en el Chávez colectivo… No se trata de un culto vulgar a la personalidad de alguien, se trata de un pensamiento, de un proyecto, de un maestro que con el ejemplo ha venido enseñando y marcando un camino”.

Castro Soteldo hizo un llamado a seguir los preceptos bíblicos y el ejemplo de Chávez, que nos enseñan “a amar al enemigo, no basta con amar a los iguales… tenemos que hacer un esfuerzo sobrehumano para ir más allá de eso, así nos tilden de bobos, de gafos… Esa es la lección que Chávez nos ha dado, a pesar de la enorme canalla que contra él se ha venido construyendo… Hugo Chávez sigue tendiendo la mano, su corazón… ha dado la vida… para construir un camino distinto”.

El gobernador considera que “esa la única forma de poder derrotar a ese demonio imperial, político, que se disfraza de mil maneras… contra eso, el amor profundo”.

En sus reflexiones manifestó que la guía para gobernar es la Constitución de la República y su preámbulo, los cinco objetivos históricos del Plan de la Patria, los textos bíblicos, la espiritualidad, la visión concreta de la realidad, “la armonía entre nosotros mismos y con nuestros iguales, la armonía de todos con la naturaleza; ese es el socialismo que Chávez nos ha enseñado, socialismo novedoso, un socialismo que ahora nos atrevemos a llamar chavismo”.

Ante estas reflexiones finalizó diciendo que, “estamos en presencia de la consolidación del chavismo como corriente de pensamiento político, guía de los pueblos tanto de Venezuela como de América Latina y el Caribe y, porque no decirlo, del mundo”.