Fidel Ernesto Vásquez I

15.feb.2012 / 06:05 am

Pareciera que todavía retumba frente a la Plaza Mayor de Angostura (hoy ciudad Bolívar) la fuerza histriónica de la voz del Libertador pronunciando su celebre discurso ante el Congreso de Angostura. Palabras cargadas de profundas reflexiones, inspiradas en los clásicos antiguos y modernos. En esta oportunidad Bolívar se nos presentó como político, sociólogo, jurista y arquitecto de una salida Constitucional a la delicada situación que vivía el país.
El Congreso de Angostura fue instalado el 15 de febrero de 1819 y se le puede reconocer como el II Congreso Constituyente de Venezuela, ya que el I Congreso Constituyente se realizó el 02 de marzo de 1811 en la ciudad de Valencia y el 21 de diciembre del mismo año se promulgó nuestra primera Carta Magna, la cual se conoció como la “Constitución Federal para los Estados de Venezuela”.

El Congreso de Angostura se instaló con 26 de los 30 Diputados electos en representación de las provincias de Caracas, Barcelona, Cumaná, Barinas, Guayana y Margarita; aunque más tarde se plantea la posibilidad de incorporar representantes de Mérida, Trujillo y Casanare; esta última como única parte de la Nueva Granada que se encontraba libre de la ocupación española. Resultó electo Presidente del Congreso Francisco Antonio Zea y Diego Bautista Urbaneja como Secretario.

Después de 2 días de deliberaciones, Bolívar se juramenta como Presidente de la República y Angostura es declarada Capital de la Provincia de Guayana y de Venezuela. Se aprueba la segunda Carta Magna que es conocida como la “Constitución Política del Estado de Venezuela”, y la misma se promulga el 15 de agosto de 1819, quedando así sembrada en Angostura el Acta del Bautismo Institucional de la República.

Como ya hemos dicho, en la instalación del Congreso de Angostura, Bolívar pronunció un discurso que evidenció la profundidad de su pensamiento político, en el cual resalta la necesidad de instaurar un Gobierno Republicano que propugne e impulse la educación popular como principio fundamental. Allí está expresa su célebre frase: “Moral y luces son los polos de una República, moral y luces son nuestras primeras necesidades.” De la misma manera, destaca el respeto por la Soberanía Popular, la división de los poderes (inspirado en las tesis de Charles-Louis de Secondat Barón de Montesquieu), la libertad civil, la proscripción de la esclavitud, la abolición de la monarquía con sus privilegios y la instalación de un cuarto poder; el Poder Moral.

El proyecto de Constitución presentado por Bolívar, que posteriormente fue aprobado, contemplaba la instalación del Poder Ejecutivo representado por un Presidente Vitalicio, el Poder Legislativo integrado por un Senado vitalicio y hereditario junto a una cámara de representantes de elección popular, un Poder judicial con jueces independientes que solo podían ser removidos por acusaciones formales y un novedoso Poder Moral inspirado en el Areópago Ateniense que se encargará de la educación de la infancia, la instrucción gratuita, garantizar el cumplimiento de las leyes, el reconocimiento a la virtud, la persecución al vicio y el castigo ejemplar a la corrupción administrativa.

Sin embargo, el Congreso no valora el contenido integral de la propuesta que daría contenido institucional a la República y rechaza muchas de las proposiciones de Bolívar. Aunque se aprueba la Constitución y el contenido de la Ley Fundamental de la República que le da soporte a la creación de la República de la Gran Colombia integrada por 3 Departamentos: Venezuela, Nueva Granada y Quito como reflejo del pensamiento integracionista del Libertador.

El Discurso del Congreso de Angostura, por su contenido y la esencia de su planteamiento, constituye un fiel reflejo de la profundidad y trascendencia del pensamiento bolivariano. Está compuesto de 5.000 palabras cuya corrección y revisión estuvieron a cargo de Manuel Palacio Fajardo, a solicitud del propio Libertador. Un Discurso que le dio consistencia institucional a la República y demostró la necesidad histórica de la integración Latinoamericana.

Hoy, cuando nos disponemos a conmemorar 193 años del Congreso de Angostura resulta insoslayable la necesidad de reivindicar su esencia político-ideológica; porque allí están plasmadas las raíces del Plan Estratégico Moral y Luces planteado por el Presidente Chávez, hace cinco años. Allí están los postulados de la batalla contra la corrupción, la ineficacia y el burocratismo… En su contenido, retumba la fuerza histriónica de la voz del Libertador llenando a la Angostura del Orinoco de un irreductible espíritu libertario…

Delegados al Congreso

Por Caracas asistieron Juan Germán Roscio, Luis Tomás Peraza, José España, Onofre Basalo y Francisco Antonio Zea. Por Barcelona, Francisco Parejo, Eduardo Hurtado, Diego Bautista Urbaneja, Ramón García Cádiz y Diego Antonio Alcalá. Por Cumaná, Santiago Mariño, Tomás Montilla, Juan Martínez y Diego Ballenilla. Por Barinas Ramón Ignacio Méndez, Miguel Guerrero, Rafael Urdaneta y Antonio María Briceño. Por Guayana, Eusebio Afanador, Juan Vicente Cardozo, Fernando Peñalver y Pedro León Torres. Por Margarita, Gaspar Marcano, Manuel Palacio Fajardo, Domingo Alzuru y José de Jesús Guevara. Posteriormente se incorporaron otros diputados, por Casanare, José Ignacio Muñoz, José María Vergara y Vicente Uribe; Francisco Antonio Zea pasó a figurar en el cuadro de esa diputación y Manuel Cedeño se incorporó luego como diputado por la provincia de Guayana. La directiva del cuerpo quedó constituida de la siguiente manera: Presidente, Francisco Antonio Zea y Secretario, Diego Bautista Urbaneja.