Fidel Ernesto Vásquez I

15.mar.2013 / 06:42 pm

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Durante el homenaje al líder Supremo de la Revolución Bolivariana, realizado este viernes en el Cuartel de la Montaña, donde ahora reposan sus restos mortales, Adán Chávez recordó que su hermano y él tenían la costumbre de regalarse libros, y hace 31 años, en diciembre de 1981, Hugo le regaló el libro País Portátil, con un mensaje.

“Hugo me escribía allí que llevábamos dos morrales a la espalda, y que lo mejor de esos morrales es que eran infinitos, que no tenían dimensiones para colocar en ellos nuestros sueños de ver la Patria libre y soberana, de ver nuestro país verdaderamente construido, ver una revolución, consolidado el proyecto bolivariano, y que nuestro país, como decía el título del libro, dejase de ser portátil”.

Treinta y un años después ese morral está bastante lleno, con planes y logros para construir Revolución Bolivariana, dijo Adán.

Diez años después, en 1991, “ya se habían colocado cosas importantes en ese morral”, en ese año se estaban concretando los planes para la rebelión patriota de 1992; y veinte años después, diciembre de 2001, ya había mucho más en esos morrales “que son los morrales del pueblo”, acotó.

“Los llevaremos hasta que la Revolución sea irreversible, nada ni nadie nos detendrá, seremos libres por decisión de nuestro pueblo, llegaremos al punto del no retorno de esta Revolución Bolivariana que tú (Hugo) continuas dirigiendo”, indicó.

Finalmente reveló que el mensaje escrito por el Comandante también decía: “Si algunos de los dos, en algún momento, por alguna circunstancia, cae a la orilla del camino, es deber del otro tomar el morral y echárselo a cuestas y seguir andando”.

Ante esto, Adán dijo profundamente conmovido: “Lo tome Hugo. Aquí voy con tu morral, no joda, ¡Viva Chávez, carajo!”.