Fidel Ernesto Vásquez I

11.mar.2013 / 05:05 pm

Una gran marea roja se congregó en la plaza Diego Ibarra, desbordando sus alrededores para acompañar al presidente encargado, Nicolás Maduro Moros a inscribir su candidatura en el Consejo Nacional Electoral (CNE), ante las próximas elecciones del 14 de abril, por motivo de la lamentable desaparición física del comandante Hugo Chávez.

La concentración se inició desde tempranas horas de la mañana, en la cual el pueblo dio manifestaciones de dolor por la pérdida de Hugo Chávez, y al mismo tiempo, expresó estar comprometido a continuar su legado y cumplir sus órdenes apoyando a Nicolás Maduro para que asuma la Presidencia de la República.

De esta manera, el pueblo Patriota demuestra que tiene plena conciencia de los pasos a seguir en esta difícil coyuntura, pasos que indicó el propio comandante Chávez el pasado 8 de diciembre, antes de partir a la isla de Cuba para realizarse una complicada intervención quirúrgica.

Nicolás Maduro llegó a la concentración conduciendo un autobús, un acto simbólico que describe su origen de clase, ya que en la década de los 90, el Candidato trabajó como chófer del metro de Caracas; desde allí impulsó una lucha sindical por las reivindicaciones de los trabajadores y se unió al Movimiento Revolucionario 200 (MBR-200), para apoyar el programa de lucha que impulsaba Hugo Chávez, acompañando y aprendiendo del líder de la Revolución en un camino difícil a lo largo de todos estos años.

Consignas como: “Chávez, te lo juro, mi voto es pa Maduro”, “Chávez vive, la lucha sigue”, se escucharon en esta concentración gigantesca, que contó con la presencia de todas las fuerzas políticas de izquierda que apoyan y hacen la Revolución, con el objetivo de dar nuevamente una demostración de unidad política.

Nicolás Maduro, antes de salir a dar el discurso ante el pueblo, hizo entrega al Consejo Nacional Electoral (CNE) del plan de gobierno escrito a puño y letra por el Comandante Chávez, el cual está compuesto por los 5 objetivos estratégicos.

El Candidato de la Revolución, al salir del CNE expresó ante la multitud presente que el programa de gobierno es el testamento que ha dejado el Comandante Chávez y se comprometió a cumplirlo cabalmente, asegurando que la Revolución continuará su rumbo.

Además, se consideró hijo de Hugo Chávez e indicó que trabajará hasta el último día de su vida para materializar su idea, expresando que el mayor homenaje al líder de la Revolución no es un minuto de silencio, sino millones de años de batalla, de lucha y de consignas.