Artículos archivados en 27 febrero 2013

  • El 27 de Febrero despertó el espíritu y la conciencia del pueblo venezolano

    Por  Fidel Ernesto Vásquez I.

    Como toda crisis origina nuevas posibilidades, el 27 de Febrero despertó el espíritu y la conciencia del pueblo venezolano para retomar las luchas por sus derechos, además, abrió camino a otros procesos como la rebelión cívico-militar del 4 de febrero de 1992 que encabezó nuestro Comandante Hugo Chávez Frías.

    El lunes 27 de Febrero de 1989 empezó una etapa de la historia venezolana que aún no culmina. Ese día el pueblo respondió con energía y claridad a los atropellos e injusticias de los gobiernos de la IV República. La explosión social, que posteriormente fue denominada “El Caracazo”, tuvo como protagonista el espíritu combativo de los venezolanos.

    Con el paso del tiempo los abusos parecían consolidarse como elementos naturales y normales de la realidad de los venezolanos, hasta que la rabia se desbordó por las calles. El conformismo y el temor a la represión fueron dejados de lado para confrontar los mecanismos que intentaban contener las luchas del pueblo por una vida digna.

    Los mandatos del neoliberalismo

    El empobrecimiento acelerado del país durante los gobiernos de Luis Herrera Campins y de Jaime Lusinchi, junto al recuerdo de los tiempos de las “vacas gordas” del primer período presidencial de Carlos Andrés Pérez, crearon las condiciones para que este último regresara al poder.

    Durante la gestión de Campins, el país acentuó la valoración de “hipotecado” que éste le diera, para transitar hacia la primera gran devaluación de la moneda con el famoso “viernes negro”. La candidez de Lusinchi (registrada con la ingenua frase “la banca internacional me engañó”) profundizó la crisis y, sin más distracciones gobierneras, el país se encontró encerrado entre el desplome de la economía y los paquetes de organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (BM).

    El 16 de febrero de 1989, un día después asumir el mando durante una ostentosa ceremonia que popularmente se le llamó “la coronación”, Pérez anunció el “paquete económico”, o “paquetazo”, diseñado con el objetivo de recuperar la economía del país.

    El programa de ajustes macroeconómicos contemplaba: solicitar un préstamo de 4 mil 500 millones de dólares al FMI en los siguientes 3 años; liberar las tasas de interés, activa y pasiva, en todo el sistema financiero, hasta un tope de 30% (temporalmente); eliminar la tasa de cambio preferencial con la unificación de la tasa cambiaria; dejar que el mercado libre fijara el precio de las divisas y efectuar las transacciones internacionales con ese precio. Ver más …

  • Marcha de este 27-F: A 24 años del Caracazo

    Este miércoles 27 de febrero se conmemoran 24 años de la Rebelión Popular de 1989 y en homenaje a esa fecha habrá en Caracas una marcha, que partirá desde la Escuela República del Ecuador, en San Martín, y llegará a la Plaza Caracas, en centro de la capital.

    La marcha, que comenzará a las 9:00 de la mañana, se movilizará por toda la avenida San Martín.

    El 27 y 28 de febrero de 1989 se dio en Caracas una rebelión popular contra las medidas económicas neoliberales decretadas por el entonces presidente de la República, Carlos Andrés Pérez, que estaban subordinadas a los intereses del Fondo Monetario Internacional (FMI).

    El paquete económico del Gobierno de CAP establecía la liberación de los precios y de las tasas de interés, aumentos en el precio de la gasolina (en 100%), de las tarifas de electricidad y teléfono (en 50%), así como la eliminación de subsidios y del control de cambio.

    Pero una de las medidas inmediatas que afectó directamente a la población en ese momento fue el aumento inicial de 30% en las tarifas del transporte público. En Guarenas, ciudad que limita con Caracas, se dieron fuertes manifestaciones de protesta por los precios desmesurados, e inició lo que se llamó el “Guarenazo”.

    Ante el reclamo de una ciudadanía que no aceptaba subordinarse económicamente a los oligopolios internacionales, Carlos Andrés Pérez ordenó una fuerte represión armada, que terminó en asesinatos y desapariciones.