Fidel Ernesto Vásquez I

21.dic.2012 / 12:06 am

Buque tanquero Pilín León (hoy Negra Matea).

Un día como hoy, el 21 de diciembre de 2002, el Gobierno Bolivariano, bajo la dirección del presidente Hugo Chávez Frías, propinó un fuerte golpe a las pretensiones desestabilizadoras de la dirigencia petrolera traidora, que había declarado un paro petrolero.

Una de las estrategias de los golpistas, fue la toma de los buques petroleros de PDV Marina con la intención de impedir que el suministro de combustible llegara a los diversos puertos venezolanos.

El buque “Pilín León” (hoy llamado “Negra Matea”) fue fondeado frente a la Vereda del Lago de Maracaibo a principios del mes de diciembre del 2002. Muchos lo consideraron una “bomba de tiempo”, pues cargaba 44 millones de litros de gasolina y era incierto su destino.

Un dictamen del Tribunal Supremo de Justicia ordenaba la restitución de actividades en Pdvsa; sin embargo, el capitán Daniel Alfaro se negó a trasladar la nave hasta Bajo Grande -su destino original- en solidaridad con la protesta encabezada por Carlos Fernández, presidente de Fedecámaras, y Carlos Ortega, presidente de la CTV.

Ante esta circunstancia, el capitán de altura Carlos López Peña, al frente de una tripulación patriota, decidió rescatar el buque símbolo de PDV Marina “buque tanquero Pilín León”.

El valiente oficial López Peña dijo que decidió actuar, porque no podía ver cómo una gerencia petrolera irresponsable y saboteadora, hundía en el caos a Petróleos de Venezuela (PDVSA), cuyas acciones estaban dirigidas contra el pueblo venezolano.

El Gobierno nacional decidió abordar el tanquero y colocar al frente al capitán Carlos López Peña. Algunos llegaron a dudar de su profesionalismo y a temer que ocasionara una tragedia al chocar contra el puente sobre el Lago, como ocurrió con el tanquero “Nissos Amorgos” en 1964.

En el momento en que el “Pilín León” comenzó a moverse, el tráfico en el “coloso” se detuvo y tal hecho fue televisado en vivo.

Millones de personas volvieron a respirar cuando el buque pasó por debajo del puente sin novedad. Finalmente, llegó a Bajo Grande a las 6:30 de la tarde, y fue recibido por el propio presidente de la República, Hugo Chávez.

Con esta acción se evitó un desastre para el pueblo marabino, porque después de atracar en el terminal Bajo Grande, logró descargar el cargamento de gasoil que alimentaría la planta eléctrica de la capital zuliana, que estaba en riesgo de paralizarse ante esta situación de caos, provocada por los sectores golpistas.

López Peña recibió la Orden “Simón Bolívar”, de mano del propio Jefe de Estado, a quien le confió que sólo había cumplido con su deber como patriota.

“Se siente uno con el corazón orgulloso por el logro alcanzado para beneficio de muchos”, comentó, luego de recibir la distinción.

Hoy, en un nuevo diciembre de victorias y conquistas revolucionarias, rendimos homenaje a todos los venezolanos que en esos días batallaron en cada uno de los espacios para derrotar a la reacción fascista y su criminal paro que pretendía sin éxito detener el rumbo de nuestro proceso revolucionario.