Fidel Ernesto Vásquez I

2.nov.2011 / 01:59 pm

Luego de cinco días de mesas de trabajo y discusiones vinculadas a la pedagogía, la filosofía y la didáctica, que conformaron el curso introductorio del Plan Nacional de Formación Permanente de los Docentes 2011-2012, la titular del Ministerio de Educación (ME), Maryann Hanson, concluyó que el rol fundamental del docente es el de ser activador de “la construcción de la nueva subjetividad, del nuevo hombre y la nueva mujer con conciencia social”.

Ese es el compromiso adquirido por 300 maestros de todo el país, congregados desde el pasado viernes en las instalaciones del Círculo Militar de Caracas para intercambiar experiencias y saberes, rumbo a la promoción de una educación liberadora en las aulas de clase.

La noción de educación liberadora propuesta por el pedagogo brasileño Paulo Freire forma parte del sustrato teórico y filosófico que da forma a este compromiso. La génesis de esta concepción de la educación reposa en la sustitución del modelo bancario educativo – según el cual el sujeto no construye conocimiento, sólo lo recibe – por uno en el cual los hombres se educan en comunión, mediatizados por el mundo.

“Hemos trabajado sobre la formación liberadora para el sujeto social, sobre la nueva subjetividad, los valores del socialismo versus los valores del capitalismo, las pedagogías liberales del capitalismo y la pedagogía crítica social o radical que debe imperar en un proceso socialista”, enumeró la ministra.

Paralelamente, en el encuentro fueron discutidas las estrategias a aplicar en los proyectos integrales comunitarios y en los proyectos de aprendizaje, toda vez que son – como explicó Hanson – la estrategia de articulación del curriculum que ha permitido sustituir la fragmentación del conocimiento por una estructuración inter y transdisciplinaria.

“Aquí estamos proponiendo el diálogo de saberes: del saber académico con el saber que la gente ya tiene en su acervo histórico; a partir de allí se construye colectivamente el conocimiento. No es como la educación que responde a una concepción bancaria, en la cual el sujeto social, el hombre y la mujer son receptáculos, depositarios del conocimiento que detenta alguien que sabe. Aquí todo el mundo aprende y todo el mundo enseña, es una relación dialógica, dialéctica, bidireccional, enseñando y aprendiendo y aprendiendo y enseñando”, concluyó.