Fidel Ernesto Vásquez I.

 

El oro fuera del país está en peligro porque el capitalismo está en crisis y necesita recursos. Ellos nos pueden hacer trampas para quitarnos nuestro oro”, expresó este jueves el Vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) de la Región Central, Aristóbulo Istúriz.

Así lo indicó durante un foro realizado en el municipio Tomás Lander de los Valles del Tuy, con el objeto de interactuar con las comunidades sobre la decisión del Ejecutivo de repatriar las reservas de oro, que se encuentran en Inglaterra, Estados Unidos y Canadá.

Recordó que esas reservas se encuentran en esos países debido a que durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, el Fondo Monetario Internacional (FMI) le exigió oro en garantía de préstamos.

Alertó que los mecanismos del capitalismo para apropiarse de las recursos del país se están adelantando con las constantes acusaciones de terrorista al presidente Chávez, y de que en el país no hay libertad de expresión ni democracia.

“Eso es para justificar la intervención en el país. Ellos tienen aquí a sus representantes de la oligarquía venezolana, son los mismos que nos descalifican todos los días y provocan a nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB)”, dijo.

Denunció que el plan de la derecha venezolana es aislar internacionalmente a Venezuela y desestabilizar internamente al país.

Recordó que cuando Chávez llegó al gobierno Venezuela “estaba prácticamente en la quiebra con 7 mil millones de dólares en reservas internacionales”.

“Hoy Venezuela cuenta con unas poderosas reservas internacionales de 30 mil millones de dólares, gracias a Chávez y a la Revolución”, añadió.

Resaltó que la Revolución ha destinado más de 80 mil millones de dólares de las reservas internacionales a las políticas sociales, a través del Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden).

“Somos uno de los países que en medio de la crisis tenemos reservas suficientes”, agregó Istúriz.

Las reservas venezolanas en oro, depositadas en Inglaterra, Estados Unidos y Canadá, están calculadas en 11.000 millones de dólares.